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Mostrando entradas de septiembre, 2014

Bruma

¿Por qué esperar?  Por qué esperar a que pase el dolor cuando de mi alma solo sale el fervor de una vida que aclama cambio. Por qué sentir la esfera del culmen que amenaza con cubrir de insomnio la vida por la que corro.
Vida cobarde, que cubre de mugre  el áspero verdor del interior de mi carne.
Donde el monstruo se posa, impasible,  por el sueño de una amarga virgen. Donde la bruma pasa inducida, por tus ojos concebidos de ira.  ¿Por qué esperar, mi amor,  a que pase el clímax de este turbio corazón?

N {Propio}

Ronroneo de tu piel

Y sentarme aquí Y esperar, que tu canto nocturno llegue, al fin, a algún lugar. Intrínseco temor que se apodera del ronroneo de tu piel, haciendo ascuas por donde pisan tus pies.
Espérame, siéntate aquí… Que mi mano pase por la rama donde tu pálida presencia vence. Sin temor se apodera del convaleciente, a escuchas de una voz plena que se apodere del deseo ardiente.
N {Propio}
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"Decidí que era bella por la simple razón de que tenía ganas de serlo"
Isabel Allende.

"Santa sangre"

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Con creces mis manos manchadas de sangre y mi realidad turbada se vuelve mugre. Atmósfera turbia plegada en la noche de mi sueño constante. Mi oscuridad reprimida invade la castración de una moralidad perdida. Patológica obsesión por quebrar el ardor de una puta agotada de dolor. Donde la virgen ponzoñosa se mece tullida, vestida de sadismo aterciopelado, buscando la razón para acabar con un corazón al filo del acero abrasador.
N {Propio} Santa sangre (1989)

Ge

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Una simple nota suspendida, que se posa en las caderas mientras mi vientre vibra. Un sencillo rubor inocente, donde mi aliento se quiebra al culmen y el vaho se derrama urgente.

Una mirada llena de ausencias incontroladas. La mano inquieta que se mece en derrota de la galaxia incauta, cobrando sentido la maravilla y arrastrando una gloria desmedida.

Una vez más, o varias juntas hasta que se seque el mar. Mis dedos se arrugan en las aguas turbulentas donde la sociedad quiere callar. Donde mis deseos juegan con mi alma voraz.




Texto: N {Propio} / "Andromeda" Pintura obra de Zeynep Beler

Orquídeas blancas

Andando a paso ligero, recorriendo una calle tras otra, va buscando algo. Se encuentra con pequeños retazos, la encuentra en miradas fugaces, la saborea en el clamor de aquel pequeño mercado. Siente que la escucha en esas suaves voces que pasan por su lado suspendidas en el aire, cientos de voces diferentes y todas con algún pequeño rastro de la suya. Acelera el paso impaciente, pero se da cuenta de que los mortificantes matices se aglomeran cortándole la respiración. El corazón alcanza el ritmo de sus pies, y sabe que necesita parar antes de que las grietas se abran más. Llega a ver un banco entre las columnas de un jardín y decide recostarse mientras los rayos la alcanzan. Se pregunta por qué es tan claro el recuerdo, cómo cada fibra de aquel mundo le trae al sueño su figura, a la mente su poderosa y fragante risa, su dichosa y encantadora mirada. El aire le revuelve el pelo en la cara, mientras sigue con los ojos lejanos posados en un instante. No consigue comprender cómo puede an…