Condenándome

Húndete en la oscuridad de mi cuerpo, en la calidez de mi garganta, en la posada de mi alma. Lame cada gota de mi cuerpo, inspira cada suspiro de mis labios y mezcla tus sabores en la fragancia de mis sueños. Crea la humedad en mis ventanas y en las sabanas de nuestros momentos. Alza los brazos para tocar con los dedos el tejido de nuestros movimientos. Tómame, tócame, haz sentir que mis ojos se nublan de maldito placer, condenándome a necesitar cada parte de tu ser.

N. {Propio}

Comentarios

  1. Me hubiera puesto cachondo de veras si pudiera dejar de pensar que "húndete" se escribe con h.

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