Desolación

La presión aplasta tu cráneo.

Las manos sobre la cabeza intentan agarrar lo que parece que va a explotar. Tienes miedo, sientes impotencia y sabes que tus gritos nadie los oirá. Las lágrimas caen sin descontrol por tus mejillas dejando un sabor demasiado amargo en tu boca. Todo tu ser tiembla. Tu estómago se encoge y tus pulsaciones se aceleran. Sabes que tú sola no puedes parar lo que ha empezado sin control, pero sabes que la única persona que puede pararlo no lo va hacer. Gritas en tu interior, te remueves y te acurrucas como un animal herido, sientes un tremendo vacío y una honda desolación... pero nada se mueve, nada más que sollozos salen de tu garganta y la ayuda no puede acudir a ti. Nada va a pasar hasta que tú misma te canses de sufrir.


N {Propio}

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