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Mostrando entradas de 2012

Juego de dos

Dentro de nada se verán nuestros cuerpos juntos en la cama. Expectación, emoción, todo lo que un ser puede sentir antes de consumar la pasión. Mis manos tiemblan, se me nubla la visión y siento en mi cara un tremendo pudor. Pero llega la hora, se acerca el principio del fin de esta exaltación, para pasar a un intrínseco solaz donde solo jugamos dos. Oh, movimiento incesante que me vuelve loca y me deja sin aire. Oh, perfecto baile que deja pálida a la luna y le baja de su oscura cumbre. ¿Cómo decir que esto es el fin? Cuando empieza el temblor de mi más sentido común. Cuando se produce el big bang dentro de mi ardor.  Todo se concentra en un precioso momento, todo se expande en una húmeda habitación. ¿Cómo parar ante este torbellino en toda mi amplitud? Jugamos a ser adultos en un lugar donde muere el amor. Tocamos el infinito donde desaparecen las vocales del suplicio. Se unen las cuerdas formando gemidos en una bella canción. La noche pasa y sólo dejamos vagos recuerdos en la cama, …

Efímero paso

Cuán violenta es la razón que se impregna en mis noches, causándome un trémulo final.  Experimento con creces el desconcierto del corazón. No es mi cuerpo, no es mi ser, no son los ojos que me vieron crecer. Extraña en mi cuerpo, no concibo los sentimientos humanos, que no dejan en sí mismos de creer.  Soy una violenta tempestad en medio de la espantosa realidad. La envoltura de mi alma no se deja de quejar, no me permite estar en paz y es tan débil que por el pozo de la muerte enseguida puede resbalar. No son mis manos, no son mis pies, tan diminutos y raros, semejantes a las algas de mar que por el fondo no te dejan ver. ¿Qué soy? ¿En qué me he convertido? Al caminar piso todo lo que sale a mi paso, en mis manos se marchita la floresta que me alcanza, por mis pulmones expiro humo negro que envuelve el cielo en oscuros cambios. Mi aliento derrite el precioso hielo, antaño homogéneo y extenso. De mis músculos sale por presión una fuerza avasallante, extinguiendo halos de vida hermosas…

Hambrienta del viento

Hambrienta del viento que sopla por tu garganta. Me muerdo el labio inferior queriendo probar tu jugosa sensualidad. Comienza el baile eterno que entre las noches va, como un vaivén sinuoso de estremecedora sentimentalidad. Mi mente conjura por tu atracción letal. Tópicos de mariposas resbalan por mi vientre desmoronando mi serenidad. Alas encerradas y vedadas por el miedo que se instaura en el corazón de una persona ante la inminente verdad. Vuelan poco a poco, haciendo florecer mi piel y erizando mis sentidos, achacando a la casualidad. Nada tiene sentido, todo se revuelve, los objetos dan vueltas, mi cordura desfallece y mi alma se eleva entre las nubes observando la realidad.

Estoy aquí, no es una locura, estoy ante ti y no me conmueve la culpa. Todo se aclara, estoy a tu lado, esto es real y jamás me verás partir. Entrelazándose en hondas de un compás exquisito, mis sentimientos cobran sentido. Se mueven en una dirección, única, fija, firme, experimentando las melodías que me guí…

Observadora

Observadora de un sentimiento que nace, florece, crece, arraiga en mi y despierta conmociones, deseos, temblores, mareos, locuras, miradas, lágrimas, miedo, valentía... en un cúmulo inexorable que se pierde en mi infinita aparente calma. Recojo los destrozos de tus caricias, inspiro el vapor de tus palabras, amanece en mi interior los coloridos sonares del amor. Sí o no, la confusión engancha mis entrañas y se divierte recorriendo mis sueños como si de un travieso niño se tratara. Danzas de terror por algo de lo que no tengo pudor. Sabias palabras se encuentran en mi mente y todas se pierden por mi vientre. Acurruco mi sentido común en la frontera con el torbellino de la emoción. No... quizás no, pero mis sentidos se aferran a la positiva posibilidad que vislumbro en mis noches favoritas. En mis más apasionados sueños en vela. En la demencia que atraviesa tenaz mi sesera. Algún día escucharé de ti lo que observo que comienza en mi.

N {Propio}

Cada vez

A veces pienso que todo esto no tiene sentido. Que todos mi pasos se pierden con el viento que aulla en el crepúsculo de mis sentimientos. Mis piernas se estremecen incapaces de continuar. Una niebla asfixiante se apodera del lugar. Me paro y cada vez veo el camino más largo. Entonces unas raíces llenas de mugre, procedentes de las entrañas del mundo, se entrelazan sobre mi cuerpo inmovilizándome cada vez más, y más... Consiguen alcanzar mi cara, cubriendo cada parte de ella, sin dejarme ver, sin dejarme chillar. Millones de voces me dicen que las tengo que escuchar. Noto como intentan proseguir su marcha hasta el fondo de mis pensamientos, inyectando dolorosas dosis de oscuridad, corrompiendo cada uno de los hilos que unen mi identidad.

Me encuentro sola en el camino, cansada y sin motivo por el que luchar. Montones de imágenes pasan por mi mente, cada vez más borrosas, cada vez más efímeras. Pero consigo fijarme en algo. En el amanecer de una palabra, el recuerdo de una sonrisa, la…

Oscuridad

-Has tardado mucho.- le dijo a la oscuridad.

-Más de lo que me hubiese gustado…- le respondió acercándose a ella.
Eric se puso detrás de ella posando sus manos sobre sus hombros. Sabía que iba a mostrar una máscara de frialdad, lo que entendía por mucho que le doliese. Ella se giró para mirarle a los ojos. Por un momento creyó ver decepción y dolor en aquellos ojos tan grandes, antes repletos de alegría, pero enseguida un muro de frialdad se extendió sobre el rostro de Eve y eso le destrozó el alma.
Lo contempló y el recuerdo de todas aquellas noches esperándole, junto a la rabia de su ausencia, mantuvieron a ralla los sentimientos que luchaban fuertemente por manifestarse y desmoronar aquel muro de hielo que había alzado alrededor de su corazón. Era muy difícil,  más si le tenía delante mirándola con aquella mirada que había ansiado y anhelado tantas veces en sus sueños… sueños que se habían convertido en pesadillas.
Ella tenía claro que Eric ya no la amaba, y por eso debía mantener eso…

Pancartas

Pasan las horas... El cansancio solo consigue acechar más mis pensamientos. Cierro la ventana ante la brisa demasiado fresca de la noche y me acurruco junto a la almohada pensando la razón de mis noches en vela. El dolor de la sien me remite la necesidad de conciliar el sueño, pero todas estas noches me lo roban. Soy joven con innecesaria falta de caprichos, no soy nadie con el pensamiento de alguien. Pienso en un futuro vacío donde las calles se llenan de pancartas y los gritos recorren edades, sexos y continentes. Veo algunas noticias de mi alrededor y me siento importante, guiándome hacia unas voces y otras, en un vaivén repleto de ignorancia. No digo todos mis pensamientos, no apoyo nada, porque algunas miradas se clavarán en mis palabras con reproches. Cobarde y confundida sigo a la mayoría, con mis noches en vela y sintiéndome vacía. ¿Qué debo pensar? ¿Qué debo decir?... ¿qué quiero gritar? Las tantas de la noche y mi corazón sigue su curso perdido, sin ninguna solución, sin nada…

Despertando mi delirio

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La locura permanece. La locura es intrínseca, etérea, utópica. Guiando mi realidad, guiando a la humanidad. Lúcida en mi mente, amarga en mi boca. Creando momentos de auténtica euforia. Amaneciendo en mi alma, la paleta de colores más hermosa. Ausente en mis ojos, presente en mis noches. Viajando por toda mi imaginación, dejando crecer los ideales del amor. Aumentando mi camino, dopando mis sentidos. Acariciando mi pelo en el tiempo revuelto. Acompañando mis manos temblorosas en los momentos sin sentido. Quieta, calmada, inamovible locura rodeando mi cuerpo, recorriendo mi piel. Figurando en mi personalidad, alcanzando mi identidad. Meciéndome en esta noche estrellada donde todo es inalcanzable, donde todo se ve lejano, donde nada es y todo es creado. Bailando conmigo bajo las gotas del deseo. Despertando mi delirio. Acércate a mi locura, comparte mi demencia, creando la historia de nuestra vida, pues la locura es la vida de toda historia.
N {Propio}

Hasta que tú me lo permitas

Cuando busco algo siempre lo encuentro en ti. Cuando miro en tus ojos siempre me encuentro a mí. Cuando me pierdo entre tus labios no lo quiero impedir... Paralizas mis sentimientos en una eterna utopía repleta de sueños y posibilidades, donde todo te lo ofrezco, donde mi mundo es todo lo que me das. Abastezco mis pensamientos con tu maravillosa alegría, donde tu sonrisa es dueña de mi alma y de mi pasión voraz. No me digas más palabras reiterativas que ya comprendemos, sólo abrázame esta noche y mece mis terribles pesadillas hasta el despuntar del día. Yo te limpiaré todo rastro de tristeza, inyectaré las chispas de tus ojos y te alzaré hasta que sobrepases las nieblas pegajosas de la anarquía. Siéntate a mi lado y contempla la tranquilidad. Túmbate junto a mí y observemos el vacío repleto que se extiende ante nuestra vista hasta en algún final sucumbir. Lee nuestra historia, siente nuestra energía, porque hasta que tú me lo permitas estaré en tu vida.

N {Propio}

Mientras Lees | Portal Cultural: SelectaVisión adquiere los derechos de «La Tumba d...

Mientras Lees | Portal Cultural: SelectaVisión adquiere los derechos de «La Tumba d...: Nosotros somos los más conmocionados con esta noticia. La tumba de las luciérnagas es un hito del cine animado y una producción magnífica...

Floración del cosmos

Tan simple fuera como alcanzar las estrellas, admirar tu belleza. Tan complicado como el entrecruzado de mis medias, o los pensamientos de mi alma. Tan inalcanzable como el atardecer de tu mirada. Tan emocionante como la floración del cosmos. Tan abrasante como tus labios sobre mi cuerpo. Emocionante interpretación de los gestos de tu piel. Pasión en las manchas de carmín. 

N {Propio}

Piel alterada

Con el pulso acelerado vi como se acercaba, vi cómo caminaba. Abrumada por el viento que recorría sus formas mi osada lengua relamió mis jugosos labios con ansia. Mis piernas excitadas comenzaron a caminar hacia lo que más deseaba. Le miré a los ojos, esos maravillosos ojos y dejé que me confundieran. Mis manos empezaron a acariciar mi cuerpo, como intentando calmar la necesidad de juntarse con el suyo, o simplemente para atraerle hacia el mío. Comprendí al instante que estaba alterando mis hormonas, jugando con los deseos ocultos, con la piel alterada. Entre en la marea chorreante, en las húmedas sendas y en los innombrables sueños. Dejándome caer en un remolino de locuras, extravagancias y sensaciones.

N {Propio}

Mustang de los 70

Sus miradas se encontraron. Ella podía percibir aquel instante al completo, podía sentir la suave brisa de verano, podía captar el movimiento de un gato callejero pasando por su lado, las palomas alzando el vuelo en la calle de enfrente, la niña de pelo rubio absorta en su globo. Todo parecía a cámara lenta, sus pasos se habían ralentizado, al igual que los de él. Su cabellera corta y castaña destellaba en múltiples gamas por los rayos del sol que traspasaban con nimia dificultad las nubes. Todo quedó en una fracción de tiempo demasiado pequeña, por la que cruzaron multitud de recuerdos de años pasados.

Al terminar ese intenso, pero pequeño momento, intentó calmar su acelerada respiración. Le había visto, estaba de nuevo en la ciudad. Había visto de nuevo aquellos ojos que le robaron el corazón en un tiempo que a ella le parecía muy lejano. Él la había mirado con la misma intensidad, o sólo se lo había imaginado, pero estaba segura de que no le había pasado desapercibida.
Consiguió cal…

Mariposas alzando el vuelo

La ventisca se fue disipando, dejando mi vista libre.

Las mariposas echaron al vuelo, rompiendo las raíces.
Mi mirada quedó prendida, de tus múltiples matices. Mis oídos encontraban lo que tú jamás me dices. Acaricio, acompasada, tu alma acalorada.  Salvajemente nuestras bocas quedan encontradas. Nuestras manos unidas, nuestras melodías extendidas. Bésame hasta que de mí no quede nada. Confúndeme entre tus caricias y deja que me quede con todas tus sonrisas.
N {Propio}

Al final del camino

Hay caminos inhóspitos, oscuros, difíciles. A veces no puedes seguir avanzando, a veces estas demasiado cansado. Se hace duro, cuesta arriba, imploras al universo que todo acabe, que se ilumine de una vez el sendero, un sendero enmarañado, lleno de imposibles curvas, donde no alcanzas a vislumbrar el final. No puedes más, y lo sabes. Pero debes continuar, debes seguir y no quedarte tirado en ese camino. Sabes que si eso ocurriera las espinas de ese camino acabarán con tu cuerpo y la neblina oscura y pesada que lo envuelve acabará con tu alma. Pero son tus ojos los que deben acostumbrarse a ella, son tus manos las que deben buscar las piedras, tus pies los que deben saltar las espinas. Es tu camino, un camino que tu decidiste, aunque a veces se vuelva imposible, aunque a veces no pudieras elegir alguna dirección, pero estás en él por algo. Sigues caminando por algo, por un final donde eso quede olvidado. Donde tu camino se abra y no tengas que volver la vista al horror ya sufrido. Tu m…

Las estrellas en tu suave pelo

Cosas bonitas pasarían, cosas preciosas nos ocurrirían, todas las cosas nos mecerían si tú quedarte conmigo querrías.

Pasados momentos,
sobrenaturales presentes, caricias acuosas que van resbalando por nuestro  idílico encuentro.

Amaneceres perdidos,
atardeceres encontrados en  nuestras inseparables manos.

¿Cómo decirte que me muero por ti,
que vivo sólo para ti y que me pierdo en tu alma sin querer encontrarme?

Porque te quiero, porque siempre
pensaré en esa palabra sin olvidar tu nombre. Porque algún día comprenderás las dimensiones del sueño que estoy viviendo, siempre a tu lado, siempre a merced de tus sonrisas, al final de tus palabras y al principio de tus jugosos labios.

Te quiero desde que descubrí
las estrellas en tu suave pelo, desde que encontré la felicidad  en tus perennes formas, desde que entraste por la ventana y jamás podrá escapar de mi tu brillante estela.

Porque te quiero más que a mi ser,
más que al sol que el cielo brinda  cada día, más que a la luna que  acaricia nuestras vidas. Más de  lo que j…

De los suspiros algo nace

De los suspiros algo nace
que no es la pena, porque la he abatido antes de la agonía; el espíritu crece olvida y llora: algo nace, se prueba y sabe bueno, todo no podía ser desilusión: tiene que haber, Dios sea loado, una certeza, si no de bien amar, al menos de no amar, y esto es verdadero luego de la derrota permanente.


Después de esa lucha que los más débiles conocen. hay algo más que muerte; olvida los grandes sufrimientos o seca las heridas, él sufrirá por mucho tiempo porque no se arrepiente de abandonar una mujer que espera por su soldado sucio con saliva de palabras que derraman una sangre tan ácida.


Si eso bastase, bastaría para calmar el sufrimiento, arrepentirse cuando se ha consumido el gozo que en el sol me hizo feliz, qué feliz fui mientras duró el gozar, si bastara la vaguedad y las mentiras dulces fueran suficiente, las frases huecas podrían soportar todo el sufrimiento y curarme de males.


Si eso bastase: hueso, sangre y nervio, la mente retorcida, el lomo claramente formado, que busca a tient…

Agua sexual

Rodando a goterones solos,
a gotas como dientes,
a espesos goterones de mermelada y sangre,
rodando a goterones,
cae el agua,
como una espada en gotas,
como un desgarrador río de vidrio,
cae mordiendo,
golpeando el eje de la simetría, pegando en las costuras del
alma,
rompiendo cosas abandonadas, empapando lo oscuro.

Solamente es un soplo, más húmedo que el llanto,
un líquido, un sudor, un aceite sin nombre,
un movimiento agudo,
haciéndose, espesándose,
cae el agua,
a goterones lentos,
hacia su mar, hacia su seco océano,
hacia su ola sin agua.

Veo el verano extenso, y un estertor saliendo de un granero,
bodegas, cigarras,
poblaciones, estímulos,
habitaciones, niñas
durmiendo con las manos en el corazón,
soñando con bandidos, con incendios,
veo barcos,
veo árboles de médula
erizados como gatos rabiosos,
veo sangre, puñales y medias de mujer,
y pelos de hombre,
veo camas, veo corredores donde grita una virgen,
veo frazadas y órganos y hoteles.

Veo los sueños sigilosos,
admito los postreros días,
y también los orígenes, …

Conmigo

Aprende a tocar conmigo el cielo y a sumergirte entre las melodiosas horas. Coge mi mano y alza el vuelo. Mira alrededor, todo pasa deprisa, todo se va quedando atrás pero nuestras manos siguen cogidas. Cosquillas en los sueños donde lo irrelevante se vuelve eterno, donde las miradas abarcan un fuego intenso y donde nuestro perenne deseo se perpetúa sin descanso. Consigue las sonrisas del corazón e imprime las notas de nuestra canción. Abrázame como si nuestro instinto animal tuviese perdón. Agarra mis muslos para alzarme en la continua sazón. Abre mi ser en una exquisita posición y contempla como mi alma se consume en nuestra deslumbrante absorción.
N {Propio}

Un agujero en mi camino

Cae como la noche helada, agarrotando cada músculo de mi cuerpo débil e impotente. Miro a mi alrededor y no se distinguir entre la oscuridad azechante. Me asfixio, me siento atrapada y me envuelvo en la más pura incertidumbre. Acostumbrada a temer lo que me rodea, estoy cansada. Alzo mis manos con valentía para acariciar la nada. Todo tiembla, pero sólo es mi cuerpo el que mantiene la danza. Busco, indago en la noche sin estrellas pues siento que me falta algo. Lo encuentro, pero sólo es un agujero muy profundo. Me angustio y siento que me falta el aire, pues el orificio se va tragando todo lo que me rodea, como el oxígeno. Palpo los bordes para sujetarme y de repente siento tranquilidad. Una red perfecta y bella va tapando la abertura . una red que va iluminando el camino que he recorrido. Unas manos la tejen, a la vez que me sujetan para no caerme dentro de la nada. Mi cuerpo va renaciendo, lleno de vida y pasión. Mi mente lúcida vislumbre la persona dueña de esas manos perfectas. E…

Tu musa, tu amante

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Componiendo cada letra, cada nota. Experimentando con la vida y los sentidos. Siénteme dentro, nublando tu mente mientras flota tu cuerpo. Haz de mí todo lo tuyo y comprueba que te tengo. Abraza mis tentáculos de pasión, drama y tensión. Compongo tu vida, siento tus lágrimas rozando mis versos. Soy tu noche y tu día. Soy lo que compensa los sentimientos perdidos, los sentimientos encontrados. Acaricio tus sueños para perderte en el aire, en el polvo de cada mañana. Soy tu risa, tu melancolía, tu odisea en esta composición efímera. Eternos romances, inciertas melodías. Sonando en tus labios, quizás soné en pasados, probablemente suene en futuros. Quiero atraparte dentro de mis notas y hacer que tu mente se vuelva loca en la revolución de tus sentidos. Te acompañaré siempre y me sentirás cerca. A veces me odiaras, pero incondicionalmente me amarás. Siempre en las vidas de este complejo y apasionado mundo me podrás encontrar.

No tengo edad, no tengo mirada ni cuerpo al que tocar. Soy como…

Hechizo penetrante

Amar con la suavidad de un hechizo penetrante. Sentir el rocío de la noche petulante. Aumentar mi respiración, sintiendo que se desboca mi corazón. Torbellinos de sencilla admiración. Amargos helechos de somnolencia eterna. Realidad causada de la ciega imaginación, sin distinguir mi alma entre los recortes de tu inspiración. Creando, mirando, sintiendo tu roce ambiguo, cubierto por el mar angosto. Amar con el toque de la nada y el cúmulo de un todo. Apartar las miradas, con quemaduras en la piel. Suspirar en los sueños, portadores de tu piel.
N {Propio}

Realidad

Intento exprimir cada gota de mis sentimientos, aumentar mis sentidos y agarrarme a la realidad causante de mi desfallecimiento. No quiero volver al mundo de los sueños donde poco a poco voy perdiendo lo que en realidad tengo. No quiero contener mis pesares, mis lágrimas y quiero aferrarme al dolor para fortificar esta realidad que me ofrece varias oportunidades. No quiero perderme por el sendero oscuro de mis noches, ni dejarme arrastrar por un malestar incongruente. Quiero exprimir cada gota de mis pensamientos, aumentar las cosas bellas de mi vida y aferrarme a tu sonrisa. Quiero volar por esta vida y aprender de las equivocaciones cometidas. Quisiera arrancar los helechos que nublan mi mente, gritarle al mundo que estoy presente... que nada me hará menos fuerte.
N {Propio}

Condenándome

Húndete en la oscuridad de mi cuerpo, en la calidez de mi garganta, en la posada de mi alma. Lame cada gota de mi cuerpo, inspira cada suspiro de mis labios y mezcla tus sabores en la fragancia de mis sueños. Crea la humedad en mis ventanas y en las sabanas de nuestros momentos. Alza los brazos para tocar con los dedos el tejido de nuestros movimientos. Tómame, tócame, haz sentir que mis ojos se nublan de maldito placer, condenándome a necesitar cada parte de tu ser.
N. {Propio}

Tuyo, mío y nuestro

Necesito tu respiración, tu valentía y seguridad ante la vida.
Necesito tu mirada posada en las estrellas y una sonrisa enmarcada en tu cara.
Necesito tu inspiración y tu mano en la mía.
Quiero tu alma como mía y que me pertenezcas para toda la vida.
Quiero ser tu apoyo y tu libertad.
Quiero que mi ser te pertenezca y que disfrutes acariciando cada curva de mi cuerpo.
Miro a mi alrededor, a mi lado y al frente, mas siempre verte abre las puertas de mi mente creando un mundo lleno de afectos, seguridades y defectos.
Amo tus errores y tu manera de levantarte con cada golpe.
Amo mi cuerpo sobre el tuyo formando un cuadro dibujado en las estrellas mientras nuestras esencias se pierden en el universo de nuestros besos y caricias.
Amo todo lo tuyo, mío y nuestro.
N {Propio}

Política

‎- Papá, tengo que hacer un trabajo para la escuela. Te puedo hacer una pregunta?
- Claro, hijo. ¿Qué quieres saber?
- ¿Qué es la política?
- Bueno, tomemos nuestra casa como ejemplo. Yo soy el que traigo el dinero a casa, así que se me puede llamar “el capitalismo”. Tu madre es la que administra ese dinero, por lo que la podemos llamar “el gobierno”. Entre los dos cuidamos de ti y de tus necesidades, entonces tú serí­as “el pueblo”. A la sirvienta la podemos llamar “la clase trabajadora” y tu hermana pequeña sería “el futuro”. ¿Entiendes hijo?
- No estoy seguro. Tengo que pensarlo.
Esa noche, cuando el llanto de su hermanita lo despierta, el chico va a ver qué pasa. Al ver que la niña ha ensuciado el pañal, va a la habitación de sus padres pero se encuentra a su madre durmiendo profundamente. Va entonces a la habitación de la sirvienta, para descubrir a su padre en la cama con ella. El chico golpea la puerta, pero nadie lo escucha, por lo que vuelve a dormir a su habitación. A la mañana s…

Desolación

La presión aplasta tu cráneo. Las manos sobre la cabeza intentan agarrar lo que parece que va a explotar. Tienes miedo, sientes impotencia y sabes que tus gritos nadie los oirá. Las lágrimas caen sin descontrol por tus mejillas dejando un sabor demasiado amargo en tu boca. Todo tu ser tiembla. Tu estómago se encoge y tus pulsaciones se aceleran. Sabes que tu solo no puedes parar lo que ha empezado sin control, pero sabes que la única persona que puede pararlo no lo va hacer. Gritas en tu interior, te remueves y te acurrucas como un animal herido, sientes un tremendo vacío y una honda desolación... pero nada se mueve, nada más que sollozos salen de tu garganta y la ayuda no puede acudir a ti. Nada va a pasar hasta que tú mismo te canses de sufrir.
N {Propio}

Ascuas

A veces sin mirar al cielo puedo notar cómo se cae sobre mí. Intento recordar que hay barreras en mi alma que no se pueden traspasar, protegiendo mi única fuerza inerte en una eterna noche. Cojo las pesadas cadenas del cansancio que atan mi mente y las destruyo para vislumbrar lo que de verdad me importa. Mi cuerpo desnudo entre las ascuas de una vida, sin saber si serán prendidas o se apagarán para dejar mi habitación vacía. Comprendo esta vida y la piel roja e hinchada que la envuelve. Esos ríos amargos ya han pasado antes por ella, dejando una muñeca hueca. Abismos incomprensibles intentan ser sorteados por mis pies, dando pequeños saltos como una niña pequeña, para volver a poner aquellas sonrisas en mi cara mientras la piel se cuartea. Trato de agarrar esa mano, esa mano... pero mi orgullo me patea más y más abajo, separándome de lo único que me queda. Quiero forjar el valor para luchar contra mí misma, para arrancarme esta envoltura roja e hinchada y besar cada litro de tu alma.

N. {Propio}

"Un asunto ruidoso. Matrimonio sin hombre"

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Hay historias que merecen ser contadas incluso 111 años después de que ocurriesen, incluso 104 años después de que el sistema jurídico-social decidiese avalarlas. Esta es una historia personal, de las que hacen la Historia, una de tantas, una de las que no se cuentan en los libros canónicos.
Portada del libro 'Marcela y Elisa. Más allá de los hombres',  de Narciso de Gabriel (Ed. Libros del Silencio, 2010) 1901 vuelve a la actualidad desde el 22 de noviembre del 2011 hasta finales de este mes en la sala NORMAL, dentro del 5º festival A Coruña Visible. La exposición de Marcela y Elisa recrea documental y artísticamente la vida de dos gallegas que deciden casarse en A Coruña sin Ley 13/2005 mediante. Puede decirse que fue el primer matrimonio lésbico de España, ya que nunca llegó a anularse.
Antes de remontarnos al 8 de junio de 1901, debemos detener el retroceso en el tiempo. El 9 de mayo de 1993, Narciso de Gabriel, catedrático de Teoría e Historia de la Educación, inve…

Tu mundo

Aprovechando los rayos de sol, sigo con la mirada las gotas de rocío. Tirada en la hierba, mis huesos notan las huellas del frío que ha dejado la noche. Sigo en la misma posición que doce horas antes, admirando el cielo y sus cambiantes colores, dando formas extrañas y magníficas a la vegetación de mi alrededor. Durante todo ese tiempo, he podido escuchar infinidad de sonidos que han ido formando la propia melodía de la naturaleza, llena de armonía y paz.
Me levanto y estiro mis músculos engarrotados. Paseo por los caminos que denotan los pasos pasados de animales y seres humanos. Mis pensamientos se llenan de vivencias, direcciones, aventuras, penurias que pueden conllevar esas huellas. Entonces empiezo a escuchar el agua correr, de forma sinfónica, y me dirijo hacia ella.
Descubro un riachuelo con una pequeña cascada entre las rocas y mi alma se llena ansia por probar el agua cristalina. Me quito la ropa manchada por la hierba e introduzco mi cuerpo en el río. Me sumerjo admirando l…

Practicar sexo reduce el estrés

Cuanto más sexo practicamos, más bajos son los niveles de estrés del organismo. Así se desprende de un reciente estudio llevado a cabo por Benedetta Leuner y sus colegas del Instituto de Neurociencia de la Universidad de Princeton (EE UU) del que se hacía eco la revista científica PLoS One.

En una serie de experimentos, Leuner y su equipo demostraron que si bien una experiencia sexual aislada causa un aumento a corto plazo en el nivel de cortisol (la hormona del estrés) en roedores, tal y como ocurre tras el ejercicio físico, múltiples experiencias sexuales a diario durante un período de dos semanas consiguen reducir drásticamente la liberación de cortisol. A este efecto anti-estrés se suma que practicar sexo asiduamente aumenta la neurogénesis (formación de nuevas neuronas) y el número de conexiones entre células nerviosas, además de reducir drásticamente los niveles de ansiedad.
Enlace

El síndrome de Alicia en el País de las Maravillas

“Un día vi cómo los libros de mi hermana se volvían más grandes y cómo mi padre se hacía tan pequeño como un muñeco”. “Siento que mi cuerpo crece y crece hasta que parece ocupar la habitación entera”. Son algunas de las sensaciones que caracterizan al síndrome de Alicia en el País de las Maravillas, que suele afectar a niños y adultos con migraña.

Investigadores gallegos han estudiado un caso excepcional de este trastorno neurológico en una niña de ocho años de edad que nunca antes había tenido migraña. Sus observaciones se publican en el último número de la Revista de Neurología.“La niña, que sufrió trastornos de la percepción visual todos los días durante un mes y cada dos o tres días en las dos semanas siguientes, empezó con los síntomas sin haber tenido antes cefaleas”, explica a SINC María José Corral Caramés, autora principal del estudio y pediatra del Centro de Salud A Ponte (Orense).

Los pacientes que sufren este síndrome perciben alteraciones en la forma, tamaño y sit…

El espejo

Había una vez en Japón, hace muchos siglos, una pareja de esposos que tenía una niña. El hombre era un samurai, es decir, un caballero: no era rico y vivía del cultivo de un pequeño terreno. La esposa era una mujer modesta, tímida y silenciosa que cuando se encontraba entre extraños, no deseaba otra cosa que pasar inadvertida.

Un día es elegido un nuevo rey. El marido, como caballero que era, tuvo que ir a la capital para rendir homenaje al nuevo soberano. Su ausencia fue por poco tiempo: el buen hombre no veía la hora de dejar el esplendor de la Corte para regresar a su casa.

A la niña le llevó de regalo una muñeca, y a la mujer un espejo de bronce plateado (en aquellos tiempos los espejos eran de metal brillante, no de cristal como los nuestros). La mujer miró el espejo con gran maravilla: no los había visto nunca. Nadie jamás había llevado uno a aquel pueblo. Lo miró y, percibiendo reflejado el rostro sonriente, preguntó al marido con ingenuo estupor:

— ¿Quién es esta mu…

Alzando los brazos

Inspiro las melodías de un resonar fundido con los lienzos del ayer.
Infundo hierro a mis espadas para hacerlas fortalecer contra los miedos de las noches más largas.

Imagino el aleteo de un pájaro entre brumas de ceniza, como mi alma, sobrevolando el volcán de tu mirada.

Intento mostrar de mi ser, entre la armonía de doble filo, lo que siento y probablemente siempre sentiré.

Impongo mi voz en la tormenta de una pobre esencia perdida por la incertidumbre del mañana, sin saber en esta vida lo que tiene sentido.

Interminables horas, confundiendo el ser con la mente, lo real con el sueño. Imaginando lo relativo de un mundo  sin entrañas. Componiendo mi palabra ante las nuevas ideas. Creando sentimientos que inspiran la libertad como si la vida les fuera en ello. Alzando los brazos para poder volar con el grito de mi corazón en las manos. Mirando al destino, desafiándole a duelos inmortales. Controlando mis puños ante los golpes de la sociedad perpetua. Callando las inestables melodías de mi a…

Thomas Bergersen - Starvation

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Encuentra el sentido                de lo impensable.

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