Palabras

Entre los bucles de humo de mis pensamientos, escucho un fuerte grito. Lo dejo escapar entre mis labios para darle forma, para escucharlo mejor. Reconozco esas palabras que provienen del fondo de mis sentimientos y ni yo misma sé su infinitud. Acurruco mi alma en tu mirada y comprendo que tú también lo has escuchado. Me invade la alegría al saber que no ha sido un grito silencioso, y que ha llegado hasta ti. Me abrazas con ternura intentando no dejar escapar esas palabras, intentando disfrutar de su textura todo lo posible. Cuando ya se han dispersado entre el aire, comprendes que tu alma quiere responder, que tus labios le van dando forma a las mismas palabras. Y, entonces, escucho de lo más profundo de tu corazón el mismo te amo que une nuestras mentes en la sinfonía de nuestros sentimientos...

N {Propio}

Comentarios

Entradas populares de este blog

Un perro andaluz

Por la boca muere el pez

Ronroneo de tu piel