Sueños Rotos




Sueño, sueño que me invade una oscuridad aterradora, sueño que mi alma se desvanece poco a poco, que mi cuerpo se rompe en pedazos. Intento parar el sueño, intento despertarme y solo consigo que mi corazón se llene de dolor y todo entre en caos. Mi boca no responde y no puedo gritar… las palabras se pierden en la nada y el miedo nubla mi vista. La oscuridad a dado paso a una niebla espesa y mis piernas corren por ella mientras se va enredando en mi pelo, en mis dedos y me va haciendo más difícil el paso. De repente todo se para, la niebla se disipa y veo mi figura en frente de mí. Sonríe, pero es siniestra. Escenas empiezan a aparecer a nuestro alrededor. Una ventisca de aire hace que nuestros pelos se agiten, nuestras caras se van quedando en sombras y las escenas giran más y más deprisa. Quito la mirada de mi efigie y la poso en las escenas. Mi corazón se encoge y veo en cada escena, uno de mis temores. Me desplomo en el suelo, agarrando fuerte mis piernas, agotada. Mi vista, borrosa por las lágrimas, mira entre mis mechones a la chica que se parece a mí. Está extendiendo la mano y su silueta cada vez está más envuelta en sombras… igual que la mía.

Despierto, pero sigo en el sueño. No tengo fuerzas para levantarme del suelo. Pero unas manos me levantan y me sujetan. Están envueltas en una luz magnífica que se va apagando poco a poco, y entonces puedo distinguir unas personas a mi alrededor, las mismas que me han ayudado. Distingo a personas que conozco, personas que llevo en el corazón, incluso personas por las que daría mi propia vida. Me están sonriendo, pero es una sonrisa tranquilizadora y mis lágrimas resbalan por mis mejillas al darme cuenta de que no estoy sola, y de que esas manos siempre estarán para ayudarme… y protegerme.   

N {Propio}

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