Dedicado con todo mi ser

Tengo miedo de lo que pueda llegar, de lo que llegará. Tengo miedo de no saber afrontarlo, de no ver las cosas con claridad y perderme por el camino. Mi inseguridad y mis dudas hacen mi mundo una tormenta de pensamientos y pesadillas que dificultan el crecimiento de mi alma.

Hay una cosa que todos esos males y miedos no alcanzan, y es la seguridad que siento cuando estoy con esa persona de la que estoy enamorada y de la cual soy correspondida. Al pensar que puedo refugiarme siempre en sus ojos, en sus brazos o en sus labios, hacen que pueda armarme de valor y vencer el día a día sin ningún temor. Cuando  esa persona me pide un favor, siento como toda yo puedo formar parte de la vida y la necesidad de una persona, y eso hace que aún me sienta mejor.

Desde ese sentimiento mutuo puedo ver a veces la falta de romanticismo, las diferencias o la rutina, pero a la vez puedo ver como ese sentimiento puede luchar contra todo eso, igual que con mis propios miedos.
Desde el momento en que supe la realidad de ese sentimiento, tuve temor por si al abrir mi corazón éste fuera a desvanecerse o, peor aún, que cada fino hilo que lo une se desilachara rápidamente y quedaran los escombros dolorosos de un sentimiento glorioso.

Pero ahora estoy preparada, preparada para saber si soy capaz de llevar estos sentimientos, de la reacción de la otra persona o, en cambio, de si la otra persona está preparada para escucharlos y llevarlos junto a los suyos.

Nunca he sentido esto por nadie, pues siempre es diferente, pero esto es muy especial, tanto que marca el día a día en mi vida con mucha prioridad. Con esta persona he sentido y he hecho cosas que nunca había pasado con nadie antes. 

En mis peores pesadillas sueño que esa persona ya no me corresponde o rememoro cosas del pasado que quiero enterrar en lo más profundo de mi vida. Y cuando despierto siento lo mal que lo he pasado en el sueño y lo cien veces peor que podría ser en la realidad.

Con esta persona me afectan más las cosas. Todo lo que tenga que ver con ella importa, pero siempre intento mostrar una capa más dura de lo que en realidad tengo, y más de las veces que me gustaría, llena de orgullo.

Puede pasar un instante y ya echarle de menos. Tanto que dejaría todo por volver junto a esa persona o a veces tanto que incluso duele.

Siempre pensaré que lo que digo o hago no es suficiente o que algunas palabras suyas sea incapaz de creérmelas del todo, como un “Te amo”. Pero en el fondo me encanta cuando me las dice y que haga todo lo posible por hacer que me las crea. 

Me encanta hacer cualquier cosa por esa persona, sin importar el precio. Y hasta que esa persona me permita, le amaré con todo mi ser y mi cuerpo y procuraré conseguir que sus miedos y pesadillas también desaparezcan, para poder superar juntos el día a día.

Dedicado con todo mi ser
a Iván.

N {Propio}

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