sábado, junio 04, 2011

Españistán

La caja de Pandora

Solemos utilizar la frase "abrir la caja de Pandora" cuando queremos decir que que alguno de los actos que realizamos en la vida nos van a traer nuevos males o nuevas desgracias.

La historia de Pandora y su famosa caja se enmarca dentro del mito de Prometeo, que robó el fuego a los dioses para entregarselo a los hombres, según nos cuenta la mitologia griega.

La historia de Pandora es una venganza de Zeus como parte de un castigo a Prometeo por haber revelado a la humanidad el secreto del fuego.

La historia de Pandora es la siguiente:

Por orden de Zeus padre de los dioses, Hefesto dios del fuego, famoso por sus habilidades, formó la estatua de una hermosa doncella. La propia Atenea que, celosa de Prometeo, habíase trocado en su enemiga, echó sobre la imagen una vestidura blanca y reluciente, aplicóle sobre el rostro un velo que la virgen mantenía separado con las manos, coronóla de frescas flores y le ciñó el talle con un cinturón de oro, adornada maravillosamente con policromas figuras de animales. Hermes, el mensajero de los dioses, otorgaría el habla a la bella imagen, y Afrodita le daría todo su encanto amoroso.

De este modo Zeus, bajo la apariencia de un bien, había creado un engañoso mal, al que llamó Pandora, es decir, la omnidotada; pues cada uno de los Inmortales había entregado a la doncella algún nefasto obsequio para los hombres.

Condujo entonces a la virgen a la Tierra, donde los mortales vagaban mezclados con los dioses, y unos y otros se pasmarón ante la figura incomparable. Pero ella se dirigió hacia Epimeteo, el ingenuo hermano de Prometeo, llevándole una caja regalo de Zeus. En vano aquél había advertido a su hermano que nunca aceptase un obsequio venido del olimpico Zeus, para no ocasionar con ello un daño a los hombres; debía de rechazarlo inmediatamente.

Epimeteo, olvidándose de aquellas palabras, acogió gozoso a la hermosa doncella y no se dió cuenta del mal hasta que ya lo tuvo. Pues hasta entonces las familias de los hombres, aconsejadas por su hermano, habían vivido libres del mal, no sujetos a un trabajo gravoso, y exentos de la torturante enfermedad. Pero la mujer llevaba en las manos su regalo, una gran caja provista de una tapadera. Apenas llegada junto a Epimeteo abrió la tapa y en seguida volarón del recipiente innumerables males que se desparramarón por la Tierra con la velocidad del rayo. Oculto en el fondo de la caja habia un único bien: la esperanza; pero, siguiendo el consejo del Padre de los dioses, Pandora dejó caer la cubierta antes de que aquella pudiera echar a volar, encerrándola para siempre en el arca.

Entretanto la desgracia llenaba, bajo todas las formas, tierra, mar y aire. Las enfermedades se deslizaban día y noche por entre los humanos, solapadas y silenciosas pues Zeus no les había dado la voz. Un tropel de fiebres sitiaba la Tierra, y la muerte, antes remisa en sorprender a los hombres, precipitó su paso.

La vejez, la enfermedad, la fatiga, la locura, el vicio, la pasión, la plaga, la tristeza, la pobreza, el crimen; todos los males del mundo se habian extendido por la tierra y sólo la esperanza quedó oculta en el fondo del arca.

La paella de los jueves

La paella es una receta de cocina a base de arroz cocido, originaria de Valencia. Se trata de un plato humilde con enorme tradición e historia en la Comunidad Valenciana. Sobre este plato hay una curiosa costumbre social:


En la mayor de los restaurantes de España, se ofrece en las comidas la paella, hay varias teorías del porque le jueves:
  • Franco: según se dice, su comida favorita era la paella. Además tenía la costumbre de salir a comer este plato todos los jueves a algún restaurante de Madrid. Cada jueves acudía a uno distinto, obligando a los restaurantes a preparar el plato, no fuera a ser que ese jueves les tocase a ellos y se perdieran la oportunidad de agradar al dictador. De este modo, se mantuvo la tradición hasta nuestros días: los jueves, paella.
  • Día libre del servicio: el jueves era el día en que tradicionalmente las personas dedicadas al servicio se tomaban el día libre. Para facilitar el trabajo a las señoras de la casa dejaban preparado el sofrito de manera que sólo fuera necesario añadir el arroz.
  • Pescado fresco: antiguamente los pescadores salían a faenar a diario, excepto el domingo, que era el día de descanso. Por esta razón, el lunes se empezaba a distribuir el pescado, llegando el jueves al interior del pais. De esta manera, era costumbre que los jueves el plato estrella de la mesa fuese la caldera de pescado con arroz, costumbre ésta que fue derivando hacia la paella de nuestros días.