miércoles, octubre 15, 2014

Agujeros

Es uno de esos días en los que cosas que pueden ser insignificantes se vuelven pesadas, y se clavan en tu mente. Sin dejarte respirar se aferran, sin dejarte pensar y sacando lo peor de ti. Un cúmulo que sólo te lleva a pensar en la estupidez humana, en lo poco en que se puede quedar la palabra confianza, la palabra amistad o esa tan caótica llamada amor. Da lo mismo, porque hoy todo va a parecerte estúpido, hoy todo te va a doler y va a provocar pequeños agujeros. Lo malo es cuando sientes que esos agujeros van formando uno grande, demasiado grande y oscuro que intentas tapar día a día mientras se ensancha. Hasta que resbalas. Las sonrisas forzadas se han esfumado, mientras las verdaderas se lamen las heridas sin fuerza. Vas cayendo en una espiral que no te permite salir, que te hará ver cada vez más pequeñas cosas maliciosas, que te irán envenenando porque tus defensas se han desplomado. Vaya mierda de sentimiento humano. Vaya putada de agujero, por el cual deplorablemente pasamos todos. Pero mientras te encuentras dentro te preguntas... ¿Tan mal lo he hecho? ¿Merezco esto? ¿Saldré pronto? Sabiendo que en algún rincón tienes tus propias respuestas, aunque hoy está demasiado oscuro para poder verlas. Hoy el cansancio vence.

martes, septiembre 30, 2014

Bruma

¿Por qué esperar?
Por qué esperar a que pase el dolor
cuando de mi alma solo sale el fervor
de una vida que aclama cambio.
Por qué sentir la esfera del culmen
que amenaza con cubrir de insomnio
la vida por la que corro.
Vida cobarde, que cubre de mugre
el áspero verdor del interior
de mi carne.
Donde el monstruo se posa, impasible,
por el sueño de una amarga virgen.
Donde la bruma pasa inducida,
por tus ojos concebidos de ira.
¿Por qué esperar, mi amor,
a que pase el clímax
de este turbio corazón?

N {Propio}

Ronroneo de tu piel

Y sentarme aquí
Y esperar,
que tu canto nocturno llegue,
al fin, a algún lugar.
Intrínseco temor que se apodera
del ronroneo de tu piel,
haciendo ascuas por donde pisan tus pies.

Espérame,
siéntate aquí…
Que mi mano pase por la rama
donde tu pálida presencia vence.
Sin temor se apodera del convaleciente,
a escuchas de una voz plena
que se apodere del deseo ardiente.

N {Propio}

lunes, septiembre 29, 2014

"Decidí que era bella por la simple razón de que tenía ganas de serlo." 
Isabel Allende.

"Santa sangre"

Con creces mis manos manchadas de sangre y mi realidad turbada se vuelve mugre. Atmósfera turbia plegada en la noche de mi sueño constante. Mi oscuridad reprimida invade la castración de una moralidad perdida. Patológica obsesión por quebrar el ardor de una puta agotada de dolor. Donde la virgen ponzoñosa se mece tullida, vestida de sadismo aterciopelado, buscando la razón para acabar con un corazón al filo del acero abrasador.
N {Propio}
Santa sangre (1989)

sábado, septiembre 27, 2014

Ge


Una simple nota suspendida, que se posa en las caderas mientras mi vientre vibra. Un sencillo rubor inocente, donde mi aliento se quiebra al culmen y el vaho se derrama urgente.
Una mirada llena de ausencias incontroladas. La mano inquieta que se mece en derrota de la galaxia incauta, cobrando sentido la maravilla y arrastrando una gloria desmedida. 
Una vez más, o varias juntas hasta que se seque el mar. Mis dedos se arrugan en las aguas turbulentas donde la sociedad quiere callar. Donde mis deseos juegan con mi alma voraz.
Texto: N {Propio}"Andromeda" Pintura obra de Zeynep Beler